No olvidar el pasado, esa es la consigna. Proponemos un recorrido de varios capítulos por la historia puntana, siempre fascinante, para conocer a las personas y los hechos que dieron forma a nuestro presente y a la ciudad donde vivimos.


Capítulo 1: Las dos plazas

La Plaza Independencia

El Padre Pablo Cabrera, con documentos exhumados de los archivos de Córdoba, demostró que la ciudad de San Luis fue fundada en la zona de El Bajo; trasladada más tarde hacia el oeste y establecida finalmente en el lugar que hoy ocupa. El centro de este último y definitivo emplazamiento (1643) fue la Plaza Independencia, que también ha sido llamada Plaza Principal. En torno a esta plaza (la más vieja de San Luis) se ubicaron los siguientes solares y edificios clave:

El Cabildo, sobre la actual calle San Martín, lugar que ahora ocupa la Casa de las Culturas. Se sabe que hacia 1806 tenía muy poco mobiliario y sus paredes estaban muy deterioradas, por lo que los cabildantes se reunían en casa del alcalde. Este solar ha sido declarado lugar histórico por Decreto N” 1456 del Poder Ejecutivo Nacional del año 1981.

La cárcel, la cual se encontraba junto al Cabildo, en la esquina de San Martín y 9 de Julio. 

El Convento de Santo Domingo, sobre el costado sur de la plaza, donde permanece hasta hoy, en calle 25 de Mayo y San Martín. El Convento fue fundado por la Orden de los Predicadores a principios del siglo XVII y puesto bajo la advocación de Santa Catalina. Allí funcionó la primera escuela que tuvo San Luis.

La Iglesia Matriz (antes de la existencia de la actual Catedral), en la esquina sureste de Rivadavia y 9 de Julio.

El templo de la Compañía de Jesús, en el costado norte de la plaza, actual calle 9 de Julio esquina San Martín.

Un viajero que pasó por la ciudad de San Luis en 1867 relata: “Su edificación la componen dos casitas de azotea y algunos cientos de ranchos pared de adobe o tierra pisada y techo de paja embarrada. La única plaza pública que tenía era tan pobre y abandonada que servía de refocilación a los actos de pollinos que en considerable número entraban diariamente a la población cargados de leña.”

Pino de San Lorenzo, cuyo retoño se encuentra en la Plaza Independencia de nuestra ciudad, a pocos metros del Monumento al General San Martín.

Hacia 1877 la plaza estaba rodeada de alambrado y postes, los cuales se encontraban en un notable estado de abandono, según una nota del diario local El Oasis del 31 de agosto de ese año. Siete años después, en 1885, se colocan en la plaza faroles con boquillas de doble mecha, para iluminarla por las noches. Por esa época existía una Comisión de Adorno de la Plaza Independencia, que había contratado al jardinero José Ferreira. Desde abril y hasta junio de 1885, Ferreira plantó en las veredas de la plaza 52 árboles y reemplazó 63 que se habían secado.

La estatua del General San Martín, erigida en el centro de la Plaza Independencia, fue construida en 1914 e inaugurada el 9 de julio de 1916, revestida con granito traído desde Alemania y trabajado en Hamburgo, lo que ocasionó múltiples comentarios en la sociedad de la época, ya que el mismo material bien podía ser obtenido en canteras aledañas a nuestra ciudad.

En la misma plaza, a pocos metros al sur del citado monumento, existe un retoño del Pino de San Lorenzo, debajo del cual descansó el General San Martín después de la célebre batalla, obsequiado por la Municipalidad de Rosario a la de San Luis en 1923.


Plaza Pringles

A principios del siglo XIX el espacio ocupado hoy por la plaza Pringles era un potrero lleno de paja y maleza que se conocía con el nombre de “Potrero de Reyramos”. En la segunda mitad del mismo siglo se levanta allí el histórico Parque Pringles, que también ha sido llamado “La plaza de las Flores”.

Plaza Pringles en 1910.

A fines de 1877, los vecinos Daniel Videla, W. Amieva, Valentín Pérez, Matías Laborda y Francisco R. Ortiz, se dirigen al Gobernador Rafael Cortés pidiendo se expropie la manzana “del frente a la casa de Don Rufino Lucero y Sosa” para formar una plaza. Los peticionarios habían logrado reunir mil cuatrocientos pesos bolivianos por suscripción popular para construir la plaza. Finalmente, la manzana fue expropiada a fines de 1878 por decreto del Gobierno de la Provincia y la plaza construida en 1879. Una colección de más de cuatro mil plantas fue traída desde Mendoza, cedidas por el Director de la Quinta Agronómica Don Francisco Roca Sans, por un valor de tres mil pesos.

Nevada en la Plaza Pringles, hacia 1930.

En un principio, la plaza se encontraba completamente a oscuras debido a la falta de iluminación artificial y era refugio de gran cantidad de murciélagos. Otro de los problemas eran los mismos vecinos, que robaban las plantas arrancándolas de raíz, sin sin ningún cuidado. Por la plaza corrían dos acequias y se debe mencionar que los grandes pimientos que se encuentran aún en la actualidad fueron plantados en 1883.

Según el testimonio de Felipe Velásquez, la plaza tenía a comienzos del siglo pasado una variedad de plantas entre las que cita: Gigantescos eucaliptus que marcaban la avenida circular; casuarinas, palmeras, rosales, pinos, moreras y numerosas plantas de flores. A su vez, las avenidas diagonales y transversales estaban pobladas de frondosos olmos y moreras.

Era el escenario de actos de carácter social. Actuaba por esa época la Banda de la Policía, bajo la batuta del maestro Agustín Pinto, y la Asociación “Hijas de María”, empeñada en la construcción del altar mayor de la Catedral, realizaba allí las “Quermeses de Navidad”.

Pero no todo era música y jolgorio, porque según se comentaba en aquellos días, todas las noches se escuchaban tiros de revolver y de winchester frente al Parque Pringles.

Durante gran parte del siglo XX, la plaza estuvo cerrado por rejas de hierro forjado y mampostería. En cada esquina y a la mitad de cada cuadra se ubicaban grandes portones de entrada. Los pilares de estos portones terminaban en una especie de macetas o jarrones adornados con plantas de flores.

El monumento al coronel Juan Pascual Pringles fue inaugurado en octubre de 1912, obra del escultor Rafael Radogna, artista italiano radicado en la Argentina.

Fuentes: San Luis de antaño, Jesús Liberato Tobares / Historia de San Luis, Urbano J. Núñez



Capítulo 2: Plaza Colón, Plaza 25 de Mayo y la Catedral

Nota relacionada: San Luis: ayer y hoy – primera parte / San Luis: ayer y hoy – segunda parte