No olvidar el pasado, esa es la consigna. Proponemos un recorrido de varios capítulos por la historia puntana, siempre fascinante, para conocer a las personas y los hechos que dieron forma a nuestro presente y a la ciudad donde vivimos.

Capítulo 2: Plaza 25 de Mayo, Plaza Colón y la Catedral


Plaza 25 de Mayo

El solar donde se levanta actualmente la Escuela Lafinur era conocido a comienzos del siglo XIX como la “Plaza de las Tropas”, pues allí acampaban los carros y carretas que venían de Varela, los Manantiales (actual Villa General Roca), El Lince, Barrancas de la Cañada (hoy San Jerónimo), Quines, Río Seco (actual Luján), San Francisco, Nogolí, El Trapiche, etc., y también las que iban o venían de Mendoza, San Juan, Córdoba, Rosario y Buenos Aires. Allí estaba el estanque real donde abrevaban las mulas y los bueyes, y donde los carreros en las noches, mientras descansaban las bestias, cantaban tonadas y estilos de la tierra, en tanto que otros junto al fogón, intercambiaban noticias, consejos y sucedidos. Además, era el lugar predilecto para las riñas de gallos, muy populares por aquel entonces.

Escuela Lafinur en la década del ’20 del siglo pasado.

Hacia 1885 la zona debe haberse encontrado muy descuidada porque en una noticia del diario El Oasis de esa época se lee: “Desde ayer tarde y toda esta siguiente noche, en Plaza 25 de Mayo, enfangose un coche, no por causa de los hambrientos y escuálidos caballos, que piafaban por arrancarlo, sino por el aturdimiento del cochero Ramón, que le duró hasta el siguiente día. Deseamos, tanto por el servicio público como por el patrón, que no se repitan esos enfangos.”

La plaza desapareció a principios del siglo XX, cuando en 1905 se empieza a levantar la Escuela Lafinur, que aún persiste en ese mismo lugar, inaugurándose la obra el 16 de agosto de 1907, bajo la gobernación del Dr. Benigno Rodríguez Jurado.

Cabe destacar que los nombres de las escuelas Lafinur y Juan Pascual Pringles, ambas instituciones ya centenarias, fueron una iniciativa de Don Valentín Pérez, en ese momento Presidente del Consejo de Educación.


Plaza Colón

Antiguamente el Ferrocarril Andino ingresaba a la ciudad por la actual calle Ejército de los Andes, donde hoy se encuentra la Universidad Nacional de San Luis. Los portones de la Estación daban justamente a la desembocadura de la calle Rivadavia. Frente a la Estación del Ferrocarril, donde hoy se levanta el Centro de Gestión Municipal Alberto Domeniconi (ex-Estación de Ómnibus), tenían su parada los carreros que desde distintos puntos de la Provincia venían a buscar mercaderías, muebles y cargas de todo tipo a la estación del tren.

En 1882 se dicta una ley autorizando la formación de una plaza pública entre la calle Ancha del Norte (actual Avda. España) y la Estación del Ferrocarril Andino. Dicha plaza, llamada Colón, servía como lugar de ejercicios físicos para uso público y de las escuelas. Además, allí se llevaban a cabo colectas y rifas de juguetes para niños pobres.

En la Plaza se construyó una de las primeras canchas de fútbol de San Luis, la Cancha Colón, jugándose el primer partido en ese espacio el 16 de julio de 1925 entre el “renombrado team Racing de Buenos Aires” (así lo anuncia un diario de la época) y un combinado local, Unión Puntana. Finalmente, la victoria fue para Racing por tres tantos contra dos.

Posteriormente, en ese pequeño estadio, que conocieron tantas generaciones de niños del ’20, ’30, ’40 y ’50, jugaron muchos equipos profesionales de fútbol de la Capital Federal, La Plata y Rosario, contra el Seleccionado Puntano, que se armaba para esos encuentros.


La Catedral

Entre 1856 y 1857 el Gobierno de la provincia comienza a tomar medidas para la construcción de la Iglesia Matriz de la ciudad en reemplazo de la original, un templo de adobe y paja en la esquina sureste de 9 de Julio y Rivadavia que por aquellas fechas se encontraba en un pésimo estado de conservación, semiderruido.

En el lugar donde hoy se encuentra la Catedral se levantaba la casa de Don Tomás Lucio Osorio, ocupada por el Teniente Gobernador Don Vicente Dupuy desde 1814 hasta 1820 y allí fue donde el pueblo puntano juró la independencia de las Provincias Unidas el 24 de agosto de 1816. Además, fue el lugar desde donde se sofocó la conjuración de los prisioneros realistas el 8 de febrero de 1819, y fue visitada en tres ociasiones por el General San Martín: en septiembre de 1814 de paso a Mendoza, luego en 1816 cuando iba hacia Córdoba, y por última vez en la primavera de 1819. Por eso es que el Gobierno Nacional por Decreto Nº 30/75 lo declaró lugar histórico. Asimismo, hay que mencionar que en el costado sur de la Catedral, sobre calle Pringles, hay un viejo quebracho blanco que según la tradición utilizó el General San Martín para atar su caballo, tal como se lee en una placa ubicada en una columna aledaña a la Iglesia.

Altar principal, dedicado a San Luis, Rey de Francia.

El 25 de marzo de 1883 tuvo lugar la ceremonia de colocación de la piedra fundamental, la cual se encuentra al pie del pilar donde está el púlpito. El 1 de diciembre de 1897 se inauguró la primera parte del edificio, quedando librado al servicio del culto, y el 25 de noviembre de 1905 tuvo lugar la consagración del templo, con la visita del Obispo de Cuyo Monseñor Marcelino de Carmelo Benavente. Finalmente, en 1924 se levanta la torre campanario derecha y en 1944, se inaugura la torre izquierda con el reloj público y el frontispicio.

Fuentes: San Luis de antaño, Jesús Liberato Tobares / Historia de San Luis, Urbano J. Núñez 



Capítulo 1: Las dos plazas

Capítulo 3: Médicos y boticarios, los fotógrafos y el alumbrado público