Aunque el trabajar en una oficina de 9 a 5 se haya convertido en una parte tradicional de la vida en Occidente, los doctores siguen descubriendo maneras en que esta forma de vivir afecta negativamente la salud de millones de trabajadores en todo el mundo. Si te encontrás en una situación similar, quizás quieras leer el siguiente informe…

1. Demasiadas horas extra

Sí, existen las demasiadas horas extra. Muchas personas caen en esta trampa, empujándose a sí mismos hasta el límite, solo para darse cuenta de que ese esfuerzo tan grande ha impactado negativamente en su salud física y mental. Lo ideal es no trabajar más de 10 horas extras a la semana.

2. Viajes largos

El viajar demasiado todos los días para ir y volver del trabajo contribuye a un aumento del estrés y el cansancio mental. El colectivo que no viene, las largas esperas, los embotellamientos y el tener que buscar un lugar para estacionar en ciudades cada vez más abarrotadas de autos, son factores imposibles de evitar en la vida del trabajador moderno. Una de las soluciones es hacer de los viajes diarios algo positivo, por ejemplo, cambiando los medios de transporte tradicionales por la bicicleta, que además de ayudarnos a esquivar los atascamientos de tráfico, mantiene el cuerpo activo y es una buena forma de ejercicio físico.

3. Sedentarismo

Sentarse frente a una computadora todo el día no puede ser bueno. A largo plazo no solo lastima la espalda sino que causa una gran cantidad de tensión en los músculos del cuello y hombros, además de afectar la vista, por lo que con el tiempo pueden desarrollarse problemas que deban ser corregidos con el uso de gafas. Es esencial realizar ejercicios de relajación a intervalos regulares para evitar problemas futuros.

4. Falta de sueño

Cuando no se ha dormido lo suficiente el día parece interminable. Esa es una de las dificultades menores cuando se trata con la falta de sueño. El problema real es que al estar exhaustos, el cuerpo y la mente no tienen la energía suficiente para continuar trabajando adecuadamente, por lo que el rendimiento laboral puede verse notoriamente disminuido e incluso se puede llegar a circunstancias sumamente peligrosas como el riesgo de quedarse dormido frente al volante. Además, dicen que dormir poco avejenta rápidamente. Así que, a tener cuidado.

5. Altos niveles de estrés

El estrés es algo a evitar a toda costa. Puede ser causado por preocuparse demasiado acerca de algo, por no poder controlar las emociones, por la falta de ejercicio e incluso por una dieta poco sana. Causa todo tipo de problemas, tanto físicos como mentales, y disminuye la calidad de vida. Es muy importante mantener una dieta balanceada, realizar alguna actividad física y asegurarse de dormir las horas suficientes. De nada sirve arriesgar nuestra salud por el trabajo si luego lo pagaremos caro. Hay que recordar que nuestro bienestar debe ser una prioridad que no se cambia por nada.

Para cerrar, es importante recordar además algunas cuestiones básicas que suelen olvidarse fácilmente, como por ejemplo no llevar el trabajo a casa, ya que hay saber donde poner un límite y que nuestra vida no gire todo el tiempo alrededor de nuestra actividad profesional, y además, evitar compañeros de trabajo problemáticos que hagan nuestra vida aún más difícil. Al fin y al cabo, se trabaja para vivir y no al revés, o al menos así es como debería ser.

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