Hace una semana, dos de los principales medios de San Luis reflejaron que usuarios de tarjetas de débito de la Red Banelco fueron víctimas de una “clonación” de sus plásticos, con movimientos en sus cuentas en otras ciudades del país como Capital Federal.

 

Desde el banco Supervielle explicaron que la empresa Prisma, que es la encargada de administrar la Red Banelco, y acapara desde hace tiempo más del 60% del mercado de plásticos, detectó en el transcurso de la semana pasada un cajero en la ciudad que tenía instalado un dispositivo electrónico llamado “skimmer”, que sirve para “robar” la información de las tarjetas.

 

Además voceros del banco afirmaron que cuando ocurren “ilícitos bajo esta modalidad”, la empresa Prisma, dicho sea de paso denunciada por el Gobierno nacional hace un mes por “abuso de posición dominante”, inmediatamente suele dar de baja los plásticos que pasaron por ese cajero, y señalaron que  fueron tarjetas de varios bancos las afectadas por ese fraude. El problema es que se les pasaron 300 casos, según información emitida por el call center del propio banco Supervielle.

Más allá de eso a cualquiera se le puede pasar algo, una vez, dos veces, o trescientas como fueron los casos de Prisma y el banco.

Desde Periodismo Urbano no vamos a hacer leña del árbol caído, porque ya están hechos carbón por si solos, pero sí te vamos a contar algunas ideas, más que nada de sentido común a la hora de resguardar los datos de tus tarjetas de débito.

Skimmer utilizado para robar datos.

Si pudieron instalar un “Skimmer” dentro del cajero de un banco en el centro de San Luis, ante la duda cuando pagues algo en un comercio, no pierdas de vista tu tarjeta ni aunque te hayas tomado unas copas de más. Se han conocido casos de tarjetas clonadas, en otras provincias, en locales comerciales, como por ejemplo: restaurantes e incluso farmacias.

Algo lógico también es si retiras plata de un banco, guardá los comprobantes y revisá los saldos periódicamente.

Cuando haces una compra en cualquier comercio, o inclusive en un cajero tapá con la mano el número de PIN, porque uno nunca sabe si quien está a tu lado está haciendo lo suyo o mirando lo ajeno. Si no sabés hacer alguna operación en el cajero, en lo posible no solicites ayuda, menos aún para realizar transacciones.

Si te quieren robar datos hacela difícil, utiliza una clave super complicada, pero tampoco la pavada porque no vaya a ser cosa que vos mism@ te la olvides. Evitá el uso de fechas representativas, direcciones o aniversarios porque son fácilmente deducibles. Cambiá las claves cada dos meses como mucho, y que no sean siempre las mismas.

Una picardía para combatir la pillería es, cuando pagues con tarjeta y tengas sospechas, ingresá una clave errónea. De este modo, si la compra es aceptada, significa que la máquina fue adulterada y podés estar siendo víctima de una maniobra de clonación de tarjetas. Así que atenti, esperamos te haya sido útil esta nota, y si te gustó… compartila que no ofende.

 Autor: Señor R.

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