Desde Periodismo Urbano te contamos datos que tal vez te resulten interesantes sobre tres apellidos históricos de ex mandatarios de la provincia de San Luis a lo largo del siglo XIX. Seguro esperás conocer datos históricos de los actuales gobernantes, pero te vamos a hacer esperar, ahora vamos con un tentempié…

Los primeros gobernadores de San Luis, allí por el año 1820, estaban ligados a las explotaciones ganaderas y provenían de Renca, una localidad ubicada 152 kilómetros al nordeste de la capital puntana, que por ese entonces era la segunda ciudad de importancia.

Tiempo antes, en el siglo XVIII, el poder estuvo más repartido y concentrado en la elite de vecinos principales que tenían una impronta campesina y cultivadora, labrando las pequeñas y grandes chacras que rodeaban el tejido urbano de aquel San Luis colonial.

José Santos Ortíz

Luego de la revolución de Mayo de 1810 los primeros gobiernos patrios designaron como gobernador de San Luis, al capitán José Lucas Ortíz (1812), que era nieto de un cordobés radicado en Rincón del Cármen allá por el 1700. El capitán Ortíz durante su breve gestión envió más de doscientos reclutas para integrar el Regimiento de Granaderos a caballo y ordenó realizar el primer censo en la provincia. Luego que el cabildo puntano tomara el poder en marzo de 1820 creó una primera magistratura local y designó como gobernador a un primo “renqueño”, José de los Santos Ortíz. Don José había estudiado en Córdoba y se cree que era doctor en leyes, además de coronel mayor, quien estuvo casado con Inés Velez, hermana de don Dalmacio Velez Sarsfield, el insigne codificador.

Luego de nueve años dejó la gobernación y se radicó en la provincia de Mendoza, donde ocupó varias veces cargos de ministro y llegó a gobernador provisorio de esa provincia. Don Santos Ortíz era amigo también de Facundo Quiroga, que jugó un rol muy importante en los debates sobre la reorganización federal del país. Quiroga veía con buenos ojos a Santos Ortíz para que ocupara nada menos que la presidencia de la nación, pero sin embargo ambos fueron asesinados en Barranca de Yaco en 1835 (provincia de Córdoba).

Los descendientes de los Ortíz ocuparon también muchas magistraturas importantes, siendo una de las primeras familias apuntadas como de exagerada influencia sobre los asuntos provinciales. Uno de ellos fue Juan Agustín Ortíz Estrada, que participó de la guerra del Paraguay y otros conflictos civiles, hasta que en 1870 logró la gobernación de San Luis. Durante su gestión, creó la Escuela Normal de Maestras y dictó la primera ley de educación provincial. Una sobrina suya, Carmen Ortíz, desposada del profesor Juan Tulio Zavala, tuvo descendientes que ocuparían altos cargos provinciales y nacionales poniendo en los primeros planos de la política el doble apellido Zavala Ortíz; uno de ellos a la gobernación en 1946, otro al Ministerio de Relaciones Exteriores de la Nación, además de diputados y funcionarios.

José Gregorio Calderón de la Barca

En 1833 alcanzó la gobernación de San Luis, el coronel José Gregorio Calderón de la Barca y Olguín, dirigente civil y militar que hizo el primer cruce de la cordillera de los Andes junto a San Martín, y también luchó en la batalla de Chacabuco. Le tocó una época difícil, nada menos que en la guerra independentista, que agotó a la provincia; además de los ataques aborígenes del sur. Actualmente sus restos descansan en el viejo templo de la iglesia Santo Domingo, situado en la esquina de calle San Martín y 25 de Mayo de la ciudad capital.

La gobernación de Calderón se debió a la revolución unitaria de 1840, y asumió el mandato Pablo Lucero, un duro guerrero fronterizo, también nativo de Renca y primo segundo de Calderón. Don Lucero combatió a los indios Ranqueles en varios combates, extendió la línea de frontera provincial y reconstruyó las villas de Renca y El Morro. Caído Rosas acompañó a Urquiza en el Acuerdo de San Nicolás convirtiéndose en uno de los puntales de la Confederación, posibilitando la organización constitucional del país.

El gobernador Lucero falleció en 1854, después de ocupar la Comandancia de la Frontera sur y de donar sus bienes para la construcción de la nueva iglesia matriz de San Luis.

Como dicen la series televisivas, está historia continuará… con los Daract y los Barbeito. Si te gustó esta nota, compartila, y si no, criticala.

Autor: Señor R.

Imágenes: Web.

 

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